Yagé Y Ayahuasca. Una Solución? O Una Trampa.

Enteógenos
Yagé Y Ayahuasca. Una Solución? O Una Trampa.

Estas plantas denominadas actualmente enteógenos, como el yagé, la ayahuasca, el peyote, la marihuana, etc. las cuales debido a sus contenidos químicos y psinergéticos, tenían el potencial de alterar la conciencia, fueron utilizadas en rituales tribales, hace decenas de miles de años, para que el ser humano despertase y comprendiese que es más que un ser material y le ayudasen a ascender a su siguiente etapa de nivel de conciencia. Pero después, y ya habiendo iniciado esa etapa de mayor conciencia, que es la que cursamos en este instante y para la cual ya no precisamos de enteógenos, estos se han convertido en uno de los métodos más efectivos de manipulación y control de la mente del ser humano, por parte de los grupos de oscuridad que dominan muestro planeta.

Sé que este articulo va a causar resentimiento dentro de ciertas comunidades, las cuales mantienen aun tradiciones que contemplan el uso de enteógenos, como una forma de cultura religiosa y crecimiento espiritual.

Por ello pido perdón, si con mis palabras ofendo a alguna tradición cultural, y sobre todo a shamanes, taitas, brujos, curanderos, y bajo cualquier denominación a los seres de conocimiento ancestral que siguiendo sus antiquísimas tradiciones, han traído hasta el presente esos conocimientos elementales de las plantas, para ya sea en sus aspecto físico-químico y mejor aún bajo su aspecto esencial energético, como un servicio de salud, sanación y despertar de conciencia en el ser humano.

Esto lo escribo no desde el umbral teórico de quien escucha o lee sobre estos conocimientos y los condena, ni siquiera con la visión corta de quien observa desde la barrera, sino desde el profundo conocimiento de haber analizado en concordancia todos los aspectos de la realidad de ello.

Para dar una breve explicación de lo que son los enteógenos, debo citar al señor Carlos G. Wagner quien describe esta síntesis de lo que se denominan enteógenos.

<<He preferido, dada la proliferación de términos cuyo significado es parcialmente el mismo, algunos antiguos y hoy francamente en desuso, como “psicofármos”, “alucinógenos”, “psicotrópicos”, “psicomiméticos” o “psicoactivos” y otros de acuñación mucho más reciente y de significado más próximo a la realidad que pretenden explicar, como enteógeno (literalmente: “dios generado dentro”), utilizar a menudo el viejo vocablo griego farmakon, en su doble sentido original de droga poderosa capaz de sanar pero también de matar, no sólo el cuerpo sino también la mente de acuerdo con la unicidad original en que eran concebidos. Para clarificar más la cuestión vendrá bien recordar que allá por los años veinte el Dr.L. Lewin, al que se considera fundador de la psicofarmacología, clasificaba las drogas psicoactivas en euforizantes, que engloban el opio y la cocaína, phantastika o inductores de ilusiones de los sentidos, como el cáñamo, enebrantes, como el alcohol, hipnópticos y excitantes.

A. Hofmann, el químico responsable del descubrimiento accidental del LSD en los años treinta, y desde entonces un entusiasta investigador de los enteógenos, retoma esta clasificación en analgésicos y eufóricos (opio, cocaína), sedantes y tranquilizantes (reserpina), hipnóticos (kavkava) y alucinógenos opsicomiméticos (peyote, cáñamo, etc). Muchas de estas sustancias solo modifican el estado de ánimo, pero las del último grupo inducen cambios profundos en la percepción de la realidad, incluidos espacio y tiempo, y pueden llegar a provocar despersonalización. Si su efecto es el de trasladarnos a una realidad, que se percibe más auténtica que el mundo habitual, una dimensión cargada de profundo significado religioso e impregnada de un sentimiento de lo sobrenatural, entonces se trata de un enteógeno.

Este término, un neologismo cuya paternidad procede de C. P. Ruck, ha sido acuñado para definir con mayor exactitud la acción provocada por ciertos farmakaen aquellos que los ingerían en el curso de ciertas ceremonias que constituían el núcleo de muchos cultos mistéricos en la Antigüedad. La experiencia que provocaban difiere radicalmente del sueño narcótico causado por el opio o de la exaltación jubilosa que suele inducir el cannabis, también utilizado ritualmente con fines religiosos por los antiguos.

Por el contrario, bajo el efecto de un enteógeno, el sujeto se mantiene despierto mientras perdura su influencia, inmerso en una experiencia que le será difícil explicar con palabras habituales. Un trance místico (un psiquiatra preferiría denominarlo “excursión psíquica”) que le produce un tremendo impacto anímico y espiritual y que le aporta un tipo de certidumbre que por ninguna otra vía de conocimiento, salvo el duro camino emprendido por los ascetas, es posible alcanzar.>>

Las plantas sagradas de donde se extraen estos denominados enteógenos, son diferentes en todo el mundo.

Aunque puede causar discusión el hecho de que generalicemos y coloquemos entre los enteógenos a plantas como el café, la realidad es que son sustancias utilizadas ancestralmente desde hace miles de años como estimulantes o como psicoactivos. Estas, de alguna manera actúan en el cuerpo neuronal propiciando alteraciones de la conciencia y actualmente han sido direccionadas por los grupos de oscuridad para servir de herramientas de control y manipulación, transformándolas en sustancias que esclavizan la mente a través de las adicciones.

Tabaco (Nicotiana tabacum) como sustancia reconocida la nicotina.

Marihuana o Hachís (Cannabis sativa)

Coca de donde se extrae la cocaína (Erythroxylum coca)

Amapola de donde se extrae la heroína (Papaver somniferum)

Café  (Coffea arabica) de donde se extrae la cafeína.

Existen otras plantas que generan enteógenos y que no son muy conocidas pero si están dentro de las más poderosas y utilizadas por las comunidades indígenas.

Peyote (Lophophora williamsii): Utilizada por las comunidades indígenas de México y Centroamérica.

Ayahuasca (banisteriopsis caapi) que combinada con chancruna y changropanga genera la mítica bebida del yagé, bebida utilizada en rituales indígenas de la Amazonía.

Hay otras sustancias originadas en hongos pero no son muy conocidas.

Antes de hacer nuestra ponderación de lo que hemos observado con referencia a algunas de estas sustancias, vamos a explicar algo bien importante con referencia a la evolución espiritual del ser humano.

Pero la evolución es un plan instaurado por el creador y por ello de cierta manera se dan ciertos factores que ayudan en esa evolución.

Fue en el periodo y construcción de la cuarta etapa de evolución espiritual del ser humano que se da inicio a la utilización de los ENTEÓGENOS. Eso ocurrió hace decenas de miles de años.

Por qué se da en esa fase la utilización de sustancias psicoactivas o sea la utilización de las denominadas sustancias enteógenas o bebidas sagradas?

El ser humano está inmerso totalmente en su mente racional, mente de deseos, la cual debe estar absolutamente alerta y constantemente dispuesta para buscar la satisfacción de sus necesidades y no puede comprender que es algo más que un ser material y que tiene un alma; o sea su mente lo abstrae de tal manera, que está infinitamente muy lejos de comprender, que es un ser espiritual.

Entonces los pitris creadores, envían maestros para que entreguen en las diferentes culturas de los pueblos, el conocimiento de la utilización de los enteógenos, para que el ser humano inicie a comprender que está más arriba en la etapa de evolución y que es algo más que un ser material.

Estas plantas denominadas actualmente enteógenos, como el yagé, la ayahuasca, el peyote, la marihuana, etc. las cuales debido a sus contenidos químicos y psinergéticos, tenían el potencial de alterar la conciencia, fueron utilizadas en rituales tribales, hace decenas de miles de años, para que el ser humano despertase y comprendiese que es más que un ser ser material y le ayudasen a ascender a su siguiente etapa de nivel de conciencia. Pero después, y ya habiendo iniciado esa etapa de mayor conciencia que es la que cursamos en este instante y para la cual ya no precisamos de enteogenos, estos se han convertido en uno de los métodos más efectivos de manipulación y control de la mente del ser humano, por parte de los grupos de oscuridad que dominan muestro planeta.

En esos tiempos de la prehistoria, los enteógenos cumplían con la función muy importante de despertar esa conciencia espiritual y ayudar a que el ser humano pasase de la CUARTA ETAPA o raza atlante a la QUINTA ETAPA o raza aria, en la que despertando su mente espiritual se diese cuenta que es un ser espiritual y que aunque individual como mente evolutiva y espiritual, forma parte de una UNICIDAD o creación divina, en la que es un colectivo cooperando en comunidad para avanzar a las siguientes fases de nivel de conciencia.

En este quinto nivel que cursamos actualmente, al que esotericamente se le ha denominado raza aria, el ser humano ya tiene la conciencia suficiente para darse cuenta que es más que un ser material y debería estar en el proceso de despertar su mente espiritual para acceder a facultades paranormales como telepatía, telequinesis y otras, pero ahora está atrapado mentalmente en el pasado de su mente egoica.

Los ENTEÓGENOS que antes fueron vitales para su evolución, ahora se han constituido en una trampa para su control.

De igual manera que los conocimientos esotéricos traídos por los avataras para la liberación del ser humano y que son el fundamento de las religiones, ahora son tergiversados para que esos conocimientos sirvan para el control y por ello las religiones mundiales están lideradas por los grupos de oscuridad con el objetivo de tener ese control, de igual manera ahora los enteógenos cumplen la labor de sometimiento espiritual y mental del ser humano colapsando su activo cuerpo neuronal de QUINTO NIVEL, su vehículo fundamental de RAZA ARIA.

Por ese motivo estamos contra la utilización de los enteógenos y en ese sentido, contra el yagé, la ayahuasca, los hongos, la marihuana, el peyote etc. como herramienta del despertar espiritual para este momento histórico de la evolución del ser humano, porque el estado mental a despertar dentro del vehículo heterofísico correspondiente a este nivel no lo precisa y aún más, es una tara o manifiesto error, que al contrario de ayudar a establecer un nivel más alto de conciencia, lo subyuga dentro de la esclavitud y el dominio de las fuerzas y poderes de los grupos de oscuridad.

Aceptamos la utilización en las culturas indígenas que por sus propias costumbres y métodos evolutivos las conservan.

Aceptamos que los enteógenos en sus formas puras de energía, son al igual que muchas plantas, beneficiosos para la salud y cumplen una maravillosa labor como elementales sagrados de la madre tierra.

Pero no las aceptamos para el ser humano que quiera liberarse de los códigos de control, que pretenda evolucionar a otro nivel de conciencia, que quiera salir de la caverna o que quiera retornar al plan divino o al  paraíso.

Para que comprendan los lectores vamos a ser más explícitos y prácticos en nuestro manifiesto contra lo enteógenos.

Todos los enteógenos tienen el poder de excitar el cuerpo neuronal y los estados estandarizados de este y de las glándulas encargadas de la interconexión mental espiritual con el cuerpo físico.

Pero una vez alterado a un nivel más alto el cuerpo neuronal, al cesar el efecto este tiende a colapsar y ese colapso neuronal replica espiritualmente en la mente del ser, haciendo colapsar el cuerpo energético abriendo los blindajes para que los grupos de oscuridad extraigan más fácilmente la energía creacional de los seres humanos.

Por ello los enteógenos han sido popularizados a nivel mundial, ya sea en las formas oscuras explicitas que conducen a la drogadicción y a las adicciones. Ya sea en las formas que denominamos “inocentes”, y la denominamos así, por que los seres humanos no están conscientes de que están consumiendo sustancias adictivas.

Esto se da al introducir sustancias psicoactivas en bebidas y comidas industriales como pasa con todo el espectro mercantil de las bebidas gaseosas colas, especialmente las negras. También las bebidas llamadas energéticas. Pero la peor de todas y la que denunciamos por su peligrosidad, es una marca presente en todos los mercados del mundo y que por sus contenidos de cafeína y cocaína, además de otros contenidos no racionales que le han dado los grupos de oscuridad, resulta en la bebida más nociva del mundo.  Esta bebida que publicitariamente se vende como la alegría de la vida, realmente es la alegría de los grupos de oscuridad porque a través de ella se impulsa y jalona el consumo temprano de narcóticos y toda la raza humana se entrega mansamente a su control y propósitos siniestros, ya que el consumirla infiere un estado mental de sometimiento a sus dominios.

Hasta este momento de mi vida y después de tantos años de observar este fenómeno de los enteógenos, ya sea utilizados manifiestamente por los grupos de oscuridad para el control, en sus formas oscuras como el tabaco, la cafeína, la cocaína, la marihuana, la heroína etc. podemos asegurar sin temor a equivocarnos, que resulta un garrafal error que los chamanes y taitas indígenas  trasladen a lo que ellos llaman blancos, sus prácticas tribales de yagé.

Aparte de que observamos un objetivo comercial en la mayoría de ellos, resulta una equivocación garrafal para los que inocentemente creen que le hacen un favor al blanco con este sistema, que resulta en un flaco favor, ya que con la utilización de estos métodos condenan al ser humano a ver a través de una minúscula ventana, sólo un pedacito del maravilloso paisaje que ya está en capacidad de salir afuera a mirar, porque ya tiene su vehículo heterofísico dispuesto para ello. Sólo tiene que dominar su mente de deseos, para que su mente espiritual despierte con todo su potencial y nivel de conciencia para ser libre de los seres que le mantienen bajo control y cerrar herméticamente los blindajes áuricos que no permitirá a los grupos de oscuridad la extracción de energía y así libres, ir a otra escuela que no esté controlada por este dominio sombrío.

Taitas y chamanes, están siendo ustedes objeto de los poderes de la oscuridad que los están llevando por un camino equivocado. Están siendo ustedes utilizados en los fines y propósitos siniestros de los grupos de oscuridad.

El ser humano en su etapa actual, precisa de liberarse de estos métodos, de estas muletas, de estas cadenas.

El ser humano debe controlar su mente egoíca, liberarse de las ataduras de su mente de deseos y comprender que no precisa de cosas externas, que su mente espiritual tiene el potencial y el nivel para ser libre y ascender al estado de evolución que le corresponde.

Para que comprendamos aún más nuestra posición vamos a utilizar una metáfora o analogía.

Utilizar enteógenos ya sea en sus formas oscuras o dentro de las propuestas indígenas, es como si un atleta para subir a una montaña se entrenara ascendiendo a ella dentro de un teleférico.

En el instante en que tratase de hacerlo a pie, fracasaría. Y mucho menos podría ascender jamás al Aconcagua, al Everest etc. Porque esas montañas no cuentan con un teleférico.

Por último y para rematar, mis facultades paranormales me permiten ver más allá de lo que los seres humanos pueden ver. Y observo con preocupación, que los taitas y chamanes que hasta ahora he conocido, tienen una energía tan desequilibrada, que demuestra que sus métodos no los están conduciendo hacia el ideal que persiguen y si más bien, los están alejando de él.

Lector, si quieres ser libre realmente y salir de la caverna mental en la que te controlan y eres sometido por los grupos de oscuridad, utiliza tu mente pura, tu mente sola, tu mente libre. Para subir al Aconcagua o al Everest, debes entrenarte, sacrificarte, trabajar arduamente con tus propios medios, con tu propia fuerza.

No está fuera de ti la fuerza que tú eres, el poder que tú eres. Ya está en ti todo eso, porque ya tienes el potencial.

Tu principal herramienta de acción en ese entrenamiento es la meditación.

Emplea ese método para fortalecer tu mente, para que tengas la fuerza y el poder para romper las cadenas, ser libre y salir de la caverna en la que te mantienen esclavizado con sus propósitos siniestros.

Con tu mente entrenada y disciplinada, reconocerás fácilmente las sustancias que contaminan tu cuerpo neuronal, las evitaras y las rechazaras para ti y los tuyos.

Tú tienes la fuerza. Tu tienes el poder. Eres un guerrero de luz. Enfrenta a los guerreros de la oscuridad con tu mente poderosa. Es tu deber enfrentar esa batalla. Es tu destino ganar esa batalla

Tomado del libro: Depresión La Ola Oscura. Autor: Ricardo León Espitia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *