Qué es la Depresión Psiquiátrica

El problema de la depresión psiquiátrica, afecta absolutamente a toda la humanidad, sin discriminación de ningún tipo. Hombres, mujeres, ancianos y niños, ricos y pobres, religiosos y “ateos”. Todos, absolutamente todos, tienen que ver con el problema.

Pero a pesar de que el problema es muy grave los únicos interesados realmente en él son las transnacionales farmacéuticas, que están generando enormes dividendos económicos.

Para que podamos sopesar la real dimensión del problema, veamos los datos proporcionados en la página web de la O.M.S. (Organización Mundial de la Salud) y otras entidades que estudian e investigan racionalmente el fenómeno de la depresión en el mundo.  (Estadísticas año 2.012)

Suicidios que ocurren al año: 1.000.000 un millón de personas. O sea que cada 30 segundos se suicida una persona en el mundo. Sólo las personas que padecen algún grado de depresión se suicidan.

400 millones de personas consumen drogas antidepresivas. Cifra proporcionada por entidades hospitalarias.

La O.M.S. calcula que hay 1.500 millones de personas que no están siendo medicadas con antidepresivos, pero que la están padeciendo. Estas personas consumen analgésicos, somníferos y drogas del mercado negro.

La O.M.S. calcula que al ritmo de crecimiento de la enfermedad de la depresión, para el año 2.035 el 50% de la población del planeta tendrá esta enfermedad.

Cientos de miles de millones de dólares en ventas de analgésicos y somníferos en los mercados mundiales, es una cifra escalofriante que nos muestra por su magnitud, lo crítico que está resultando este problema.

Pero algo que nadie menciona en sus estudios sobre la depresión, es que las personas depresivas son las principales consumidoras de sustancias adictivas como alcohol, cafeína, nicotina, cocaína, marihuana, drogas psicodélicas etc. cuyos mercados mundiales están en una expansión acelerada.

El panorama entonces es realmente aterrador ya que esto implicaría que por lo menos las tres cuartas partes de la población mundial estarían consumiendo cualquier tipo de drogas y sustancias que hemos descrito (debido a sintomatologías conexas a estados depresivos). O sea que 5.000 millones de habitantes del planeta estarían manifestando los primeros indicios de sintomatología depresiva severa o psiquiátrica.

La depresión era en el año 2.003 la cuarta causa de discapacidad.

A partir del año 2.012, ocupa el primer lugar como causa de discapacidad.

AL RITMO Y VELOCIDAD DE CRECIMIENTO QUE ESTÁ PRESENTANDO, EN TAN SOLO 4 DÉCADAS, TODA LA POBLACIÓN DEL PLANETA PODRÍA TENER DEPRESIÓN.

Sin embargo, no hay una conciencia real sobre esta problemática. Los gobiernos e instituciones han dejado que las multinacionales farmacéuticas se “nutran” con el problema, sin poner atención real y analizar que la depresión y su sintomatología, es el factor que puede ser el más incidental para que los medios de producción estén perdiendo miles de millones de dólares por baja productividad debido a errores de producción, decisiones erradas etc.

El colapso de la salud pública en muchos países, entre ellos el colombiano, tiene como uno de los factores de incidencia, el volumen impresionante de pacientes solicitando consulta u hospitalizados por sintomatologías que tienen mucho que ver con el problema que denunciamos en este libro.

Y aunque parezca ridículo que aseveremos esto, el problema en cuestión es también el causante de la violencia social e intrafamiliar, de la delincuencia, de la drogadicción y por ende del tráfico de narcóticos con la subsecuente cifra inconmensurable de personas muertas violentamente por su incidencia.

Este es el panorama de lo que ocurre.

Se culpa del estrés y la depresión al sistema del mundo moderno y como este sistema resulta difícil de cambiar, la mente del ser humano asume que debe pagar un costo por estar dentro del sistema y así resulta conformándose y soportando las molestias y dolor que infringe esta enfermedad.

O sea, la depresión no es como se está mostrando, algo aislado o referido tan sólo a una enfermedad psiquiátrica. La depresión es un fenómeno mundial extremadamente grave, el cual está afectando notoriamente todas las actividades normales del ser humano. Pero si es observada desde el punto de vista racional resulta muy grave, lo es más aún, si se pudiese lograr valorar lo que está incidiendo en el estado espiritual de las personas.

Pero muy pocas instituciones le dan la importancia real a este problema. Incluso llegan hasta mostrarla con ciertos visos de benevolencia. O sea, aparte de los suicidios, la enfermedad no presenta resultados tan trágicos y por ello es muy poca la preocupación que hay en torno a ella.

Las consideraciones informales que presupone, como el hecho de culpar al estilo de vida moderno por su incidencia, hacen que los seres humanos la acepten como el resultado ineludible de su estilo de vida y de esta manera terminan soportándola y conviviendo con ella como un mal menor.

Otra cosa que desvirtúa su verdadera peligrosidad, es que sea mostrada como una enfermedad emocional, consiguiendo con esto que sea vista por todas las personas desde una perspectiva muy lejana y no peligrosa. Ya que todos los seres humanos se creen fuertes y valientes emocionalmente y por lo tanto se creen inmunes a ser afectados por ella.

Este hecho relevante de observar la enfermedad y sus incidencias como algo lejano, hace que cuando se presenta un suicidio, este siempre sea asociado con el factor impulsor y nunca con la realidad de la enfermedad de la depresión. De esta manera culpan del suicidio al fracaso amoroso o al problema económico que afrontó la persona.

Pero la realidad que observamos en nuestro análisis, es otra. Una persona en estado normal, sale adelante de cualquier evento traumático por negativo que este sea. Una persona que esté presentando indicios depresivos o una que ya tenga problemas depresivos en curso, tiene una alta probabilidad de suicidarse, ya que su mente está manifestando ideaciones suicidas permanentemente y el evento negativo tan sólo resulta en el desencadenante de su acto final.

La realidad que observamos desde nuestro particular punto de vista, es que todos, absolutamente todos los seres humanos, sin distingo de sexo, edad, clase social, religión, raza etc. están en riesgo de padecerla. Es más, podemos asegurar (aunque cause polémica) que toda la población del planeta ya está presentando indicios depresivos.

Tomado del libro: DEPRESIÓN: LA OLA OSCURA. Autor Ricardo León Espitia.

 

Depresión
La depresión psiquiátrica es causa de suicidio.
DEPRESIÓN LA OLA OSCURA
DATOS REVELADORES SOBRE LA DEPRESIÓN EN EL MUNDO

https://www.autoreseditores.com/libro/14591/ricardo-leon-espitia/depresion-la-ola-oscura.html

1 comentario de “Qué es la Depresión Psiquiátrica”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *