Las Adicciones: Trampa Mortal

Analizado con conocimientos psicoenergéticos, las adicciones están dentro de estos cuatro patrones.

1. Adicciones Propiciadas Por La Cultura ó Grupo Social

Son las adicciones a sustancias consideradas inofensivas como el café, el té, el mate, las cuales menciono como las más reconocidas en el mundo. Existen otras, pero en pequeños núcleos sociales, y mencionarlas todas no es la intención de esta explicación, sino sencillamente describir y tomar conciencia de lo que es una adicción cultural o social.

Este tipo de adicciones se dan por la costumbre social y cultural, la cual es traspasada de padres a hijos como un comportamiento normal y para nada censurable. Sin embargo, es precisamente esta percepción de inocencia, lo que las hacen más peligrosas.

Social y culturalmente, desde que el ser humano está en su fase de gestación como feto en el vientre materno, ya está siendo condicionada a un comportamiento adictivo. Es muy sencillo de sustentar esta realidad. Si la mujer que está gestando un hijo, es adicta al café y consume varias tazas al día, la cafeína, que es una sustancia que excita el sistema neuronal y por lo cual genera una dependencia de tipo adictivo, también pasa al sistema neuronal del feto y por lo tanto lo está afectando y generando esa misma dependencia que tiene su madre. Es muy bien sabido que un niño que nace de una madre adicta a narcóticos como la heroína, sufrirá síndrome de abstinencia y por ello debe ser tratado médicamente. De igual manera, aunque no tan dramática por sus consecuencias, el niño nacido de persona consumidora de algún tipo de sustancia psicoactiva como el café, generará un síndrome de abstinencia que por no ser hasta ahora reconocido por la medicina, repercutirá en los primeros meses de vida del bebé. Este es el motivo de observar muchos niños recién nacidos, que presentan problemas de mal dormir y que lloran continuamente y sufren de miedos y fobias.

No es de extrañar que precisamente el desarrollo masivo de bebidas y comidas con altos contenidos de cafeína, esté propiciando estos estados en las nuevas generaciones y es por ello que se observa que la enfermedad psiquiátrica de la depresión afecta también a infantes y que justamente sea uno de los principales factores que jalonan su acelerada expansión en el mundo.

Si una persona ya ha sido condicionada neuronalmente a una sustancia psicoactiva desde que está en gestación, tenderá a ser un consumidor de ella por toda la vida. Pero si ese comportamiento adictivo se va reforzando por la costumbre social y cultural en la que está, pues terminará por ser un adicto ya en estados más complejos. En países latinoamericanos es normal la costumbre de consumir café en la mañana como bebida principal. En Argentina inician con el mate. Otras culturas consumen té. Ahora es muy normal que las personas consuman al desayuno kolas, bebidas, refrescos, gaseosas negras ó bebidas energéticas, que tienen altos niveles de cafeína.

La adicción cultural, generalmente termina desencadenando en adicciones más complejas. Debido a la costumbre la adicción «inocente» se va incrementando, ya que el cuerpo neuronal se va acostumbrando y por ello la persona va consumiendo cada vez más, motivado por el hecho de que ya no experimenta la sensación calmante de la ansiedad producida por el psicoactivo. Esta realidad del incremento necesario del psicoactivo inocente replica generalmente en que las personas inicien a experimentar con psicoactivos más complejos como la nicotina, el alcohol, la marihuana y la cocaína. Entonces, la resultante de la adicción «inocente» de la cultura y sociedad, generalmente desemboca en adicciones complejas. Esa es la realidad que hemos observado.

Podemos concluir acá desde esta perspectiva, que casi el 100% de los seres humanos del planeta, tienen algún tipo de adicción. Está afirmación puede generar rechazo y polémica, pero el hecho de observar e investigar comportamientos culturales y analizar que muchos productos como bebidas y comidas de consumo masivo, tienen como ingrediente algún tipo de psicoactivo como la cafeína, nos dan la razón.

2. Adicciones Por Gusto

  Este tipo de adicción es muy rara pero existe. Cómo ya explicamos, la adicción nace generalmente en el mismo sistema social y cultural en el que está el individuo y está asociada a la costumbre cultural y social. La adicción por gusto ocurre cuando una persona realiza algún tipo de consumo de una sustancia psicoactiva y le gusta la experiencia pero esta no genera en la persona un comportamiento obsesivo y ansioso por la sustancia. Este tipo de adicciones es temporal, esporádico y la persona puede prescindir de la sustancia y dejar su adicción muy fácilmente.

3. Adicciones Químicas

Este tipo de adicciones es lo establecido racionalmente o científicamente como una adicción o dependencia física de una sustancia química.

El consumo regular, permanente y en cantidad suficiente de un psicoactivo resulta constituyéndose en algo “esencial” para el individuo. Este consumo genera en el cuerpo una reacción química que afecta (ya sea excitando, ya sea deprimiendo) de alguna manera el cuerpo neuronal, consiguiendo un estado placentero para una persona y estableciendo un comportamiento metabólico en el cuerpo. La persona debe sustentar con un consumo permanente para sentirse bien, es lo que se concibe como una adicción.

La adicción química es la que genera un estado bioquímico en el cuerpo, diferente al que normalmente está establecido dentro del proceso natural y el cual sólo se consigue mediante el consumo de un determinado psicoactivo de forma regular, periódica y permanente. Cuando la persona no consume ese psicoactivo, el cuerpo inmediatamente replica bioquímicamente ante el faltante de la sustancia psicoactiva y genera una reacción de malestar que se puede tipificar de diferentes maneras y que van desde ansiedad hasta dolor físico.

A esa reacción del cuerpo por el faltante de la sustancia que genera ese estado metabólico bioquímico en el cuerpo, se le conoce como síndrome de abstinencia. Ese síndrome de abstinencia puede ser desde muy leve, hasta estados muy alterados, en los que la persona deberá requerir de ayuda médica profesional.

Generalmente este tipo de adicciones puede ser controlado mediante tratamientos especiales que tiene que ver con el tipo de adicción y la sustancia consumida.

4. Adicción Supraenergetica.

La adicción supranergética es un condicionamiento mental profundo originado en la alteración de los campos energéticos del ser humano. Este campo ha sido violentado por desiciones del propio ser humano y aunque es una decisión personal estar en ese estado, es difícil salir de el, porque la fuerza energética del ser humano es inferior al condicionamiento energético impuesto.

Esta explicación será cuestionada por el hecho de que está basada en la práctica con personas adictas y de lo que, con capacidades paranormales, pude experimentar y apreciar, adentrándome en una perspectiva que sólo a personas muy especiales les es dado poder observar. Tiene que ver con un estado, nivel o dimensión, que los humanos normalmente no pueden visualizar. El mundo astral.

Parches de nicotina, métodos de hipnotismo, centros especializados en rehabilitación etc. son inútiles frente a ese problema.  Puede que la persona deje de consumir por un tiempo, incluso deje de consumir de por vida, pero su mente estará en una lucha constante y obsesionada por la sustancia que causa su problema de adicción.

El método que utilizo, sí libera a la persona totalmente de su adicción, ya que además de no volver  a consumir, le libera de la obsesión mental por el psicoactivo. Pero no sólo lo hace con el psicoactivo objeto de su adicción, sino que también genera un rechazo total por todas las sustancias psicoactivas. Y es tan fuerte ese rechazo, que sólo basta con mirarlas u olerlas, para que experimente inmediatamente náuseas. Y no es una condición hipnótica. Es una forma en que la mente espiritual rechaza la adicción y sobre todo el condicionamiento mental que los grupos de oscuridad han colocado para control y manipulación de los seres humanos. La persona adicta que utiliza nuestra técnica, no sólo siente aversión y náuseas en presencia de la sustancia que le causó el problema, sino que experimenta lo mismo con todas las sustancias que pueden generar adicción, como por ejemplo, las bebidas o colas negras, etc.

En las desactivaciones que hacemos sobre depresión o adicciones, siempre se cuenta con el acuerdo de la persona y más que un acuerdo, es un compromiso absoluto de no volver a consumir psicoactivos de por vida. Generalmente las personas que toman esta trascendental decisión, están cansadas de su angustia, ansiedad, depresión y adicciones. Quieren un cambio absoluto para sus vidas. Ese estado mental de querer cambiar y querer rechazar los sistemas de oscuridad, es lo que realiza la acción desencadenante liberadora, en que las personas inicialmente experimentan náuseas y en caso de adicciones complejas, terminan vomitando. Después la persona deja de sentirse mal, se siente tranquila y empieza a experimentar paz y sucede algo muy especial. En la terapia siempre pedimos a las personas que cierren los ojos. Normalmente con los ojos cerrados todos ven oscuridad. Cuando hacemos esta terapia que llamo de desactivación, las personas dejan de ver oscuridad con los ojos cerrados y en lugar de eso ven luz y generalmente un color de fondo como azul, verde, naranja, blanco etc. Esto que a las personas les parece algo novedoso y hasta extraño, es un verdadero milagro, pero en el actual mundo en que vivimos, por la misma percepción y la tecnología, no resulta para nada extraordinario. Nuestras terapias de desactivación con psicoenergética, tengan estos resultados maravillosos presencialmente o a distancia de miles de kilómetros.

La conclusión a la que llegamos es, que mientras la mente del ser humano esté condicionada al consumo de psicoactivos y aún más a la dependencia de ellos por adicciones complejas, es muy difícil que su mente espiritual despierte. O sea, que la mente egoíca estará dominada y esclavizada porque es esta mente la que induce al consumo de psicoactivos por su dependencia y necesidad de ellos.

Mientras esto suceda, el ser humano estará condicionado, manipulado, controlado y esclavo de los grupos de oscuridad.

Tú, tienes que tomar una decisión, si quieres cambiar tu vida, si quieres ser libre. Deberás preparar muy bien tu mente porque el primer paso, el paso de dejar los psicoactivos, es el más difícil de todos, porque es ahí donde más encontrarás obstáculos, ya que todas las personas a tu alrededor, estarán incitándote al consumo de ellos.

Tomado del libro: Depresión La Ola Oscura. Autor. Ricardo León Espitia



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